Avalanchas en el esquí fuera de pista

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Hoy en día se ha hecho cada vez más común el esquí fuera de pista o freeride. Es que claro, llega un punto en que las pistas ya se nos hacen un poco aburridas y tediosas y buscamos un poco más de diversión y libertad en la montaña. Pero debemos tener presente que en la montaña existen muchos riesgos y peligros que dentro de la zona protegida del centro de esquí, no los encontramos, y es aquí donde aparecen las temibles avalanchas.

Las avalanchas son producidas por la ruptura de un manto de nieve, lo cual es causado por diversos factores como lo son la temperatura y el aumento de carga sobre el manto

Existen tres tipos diferentes de avalanchas, y es recomendable reconocerlas y saber cuando es probable que ocurra una de ellas.

1. Avalanchas de nieve polvo: provocadas por alta acumulación de nieve y poca cohesión en el manto.

2. Avalanchas de placa: causadas por la ruptura de una capa de nieve que desliza sobre otra.

3. Avalanchas de nieve húmeda: provocadas por un aumento de temperatura y aumento de peso,  produciendo una modificación en la cohesión del manto.

 

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Los factores de riesgo son clave al momento de elegir la línea que vas a realizar, ya que estos son numerosos y ninguno debe ser subestimado. Estos son:

– Temperatura: Produce que la nieve se funda y esta se haga más pesacon mayor probabilidad de deslizar.

– Pendiente: Las pendientes convexas son más peligrosas que las cóncavas, ya que estas retienen la avalancha, siendo que la otras, la favorecen.

– Terreno: ciertos terrenos presentan una mejor adherencia al manto de nieve. Estos son los que presentan ‘anclajes’ como lo son las rocas y árboles. Un terreno desierto, sin anclajes, presenta menos adherencia y mayor probabilidad de deslizamiento.

– inclinación: La mayor cantidad de avalanchas suelen ocurrir mentare los 25 y 45 grados. Menores a estos la pendiente es estable, y mayor a 45 grados, la nieve suele caer antes de cohesionarse.

-Viento: Este deposita la nieve de las cumbres en las laderas resguardadas del viento, esto provoca que se formen placas de nieve que suelen ser muy inestables debido a la poca cohesión entre sus granos. Las cornisas nos ayudan a identificar donde ha soplado el viento y en que dirección.

La verdad es que nunca sabremos con certeza cuando va a ocurrir una avalancha y cuando no. Pero lo bueno es que tenemos mucha información a nuestro alcance para mantenerse al tanto y preparados frente a estas situaciones y poder leer el terreno y saber cuales son las condiciones más óptimas y cuales no.  Lo mportante es siempre tener en cuenta las normas básicas de Seguridad, mantenerse informado del lugar al que vamos, ya sea por un guía o alguien con experiencia en el lugar, nunca esquiar solo y siempre andar con el equipo básico (ARVA, pala y sonda). De esta manera reduciremos el riesgo y podremos disfrutar de una bajada tranquila y segura.

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