Chile a la espera de las nevazones del Niño

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Por Nicole Porter

Hace ya un par de años que escuchamos sobre como el fenómeno de la Niña ha hecho que nuestros inviernos sean cada vez más secos y cortos, lo que nos hace pensar ¿hasta cuándo se quedara la famosa Niña? ¿Y qué pasa con el Niño?

Ambos son fenómenos naturales cíclicos  donde interaccionan el océano con la atmosfera en la región del Pacifico ecuatorial, lo cual repercute en las costa de Sudamérica y Oceanía.

Lo que produce el fenómeno de la niña, en pocas palabras es, sequía y falta de nieve, donde claramente la precipitación es el elemento más afectado, disminuyendo  hasta un 79% desde la V a la VII región. Y esto es lo que ha estado sucediendo en nuestra zona central los últimos años, lo que ha provocado una baja en nuestras precipitaciones y por lo tanto, nuestra cordillera se ha visto más de color café que blanca. Pero este fenómeno ya comenzó su retirada a mediados del 2012, dando paso a la entrada del niño para mediados de agosto de este 2013, según informa el NOAA en base a las observaciones de la temperatura superficial del Océano Pacífico y de las predicciones de los modelos meteorológicos.

Lo que ocurre durante el fenómeno del niño es que las aguas cálidas procedentes de zonas inmediatamente Norte del Ecuador, se superponen sobre las aguas frías perteneciente a la corrientes del Pacífico Oriental (o Corriente de Humboldt), que se mueve desde la costa meridional de Chile por el sur hasta el norte frente a las costas del norte de Perú, zonas del Caribe o incluso del Sur de los Estados Unidos.

Aunque esto no significa que habrá lluvias torrenciales, sino que ahora entramos a una fase normal, donde caerán los milímetros normales de agua en nuestra zona central, por ende, más nieve que en los últimos 2 o 3 años.

Este fenómeno ya comenzó a hacer presencia el año pasado, cuando el invierno ya había pasado y los centros de ski ya estaban cerrados, comenzaron las lluvias en Santiago y zona cordillerana, así como también se ha notado este año con algunas precipitaciones en verano en la zona central, lo cual no ha sido nada de normal para los últimos años. También se ha hecho presente en Bolivia y otros países de Sudamérica, lo que nos alienta a tener un invierno más lluvioso y con más nieve para disfrutar, como ha sucedido en las cordilleras de Andorra y Norte América este invierno en curso. Así que estamos a la espera de que el famoso fenómeno del Niño nos traiga más y más nevazones en nuestra zona central.