Deportistas outdoors alzan su voz contra megaproyecto en R. Metropolitana

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La zona del Cajón del Maipo es cuna de decenas de deportes aventura y ecosistemas que se ven amenazados por la iniciativa privada. Distintos embajadores de Patagonia alzaron la voz para detener el proyecto.

Con un trasfondo dominado por la cordillera y un entorno rodeado de áreas verdes y ríos, el Cajón del Maipo es uno de los destinos preferidos para miles de personas cada año. Ubicado a solo una hora de Santiago, la zona es cuna de una rica flora y fauna y cuenta con un entorno predilecto para actividades culturales y deportes outdoor.

Es precisamente la combinación de estos factores lo que llamó la atención de los hermanos Federico Mekis, activista, deportista outdoor y embajador de Patagonia, y Tomás Mekis, fotógrafo y filmaker aficionado, especialista en marketing y eventos deportivos y amante del surf, quienes hoy alzan la voz a través del recién estrenado documental Defiende Maipo de Patagonia para defender la zona que se ve amenazada por el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM).

A cargo de la empresa AES Gener, Alto Maipo nace en 2008 con el objetivo de crear dos centrales de pasada para generar energía tras captar agua en los ríos El Volcán, Yeso y Colorado. De concretarse, la captación de aguas por túneles subterráneos y su operación en los ríos dañarían la biodiversidad de la zona y por ende, todo el entorno natural y los recursos del sector.

Riqueza y amenaza constante

Durante su adolescencia y a través del snowboard Fede tuvo su primera conexión con el lugar. Las visitas que realizaba a la cordillera junto a sus hermanos, al igual que miles de familias que llegan constantemente a este rincón para realizar actividades recreativas, crearon un vínculo que se mantendría por años: “Con Pato mi hermano luego de visitar el Cajón por algunos años vimos de a poco el avance y la magnitud del proyecto, el impacto que iba a tener. Fue ahí donde decidimos sumarnos a esta pelea para frenar la iniciativa” señala Fede. Para Tomás, la zona “es como el corazón de Santiago. Uno no se da cuenta de la función que cumple porque siempre ha estado ahí, pero su valor es vital en muchos sentidos”.

Ese valor se traduce en una riqueza sin igual. A nivel de deporte aventura, y tal como destaca el SERNATUR, el Cajón del Maipo, cuenta con 15 de los 24 tipos de actividades de turismo outdoor que existen en Chile, como trekking, cabalgatas, cicloturismo, senderismo, canopy, entre otras. Esto lo convierte en uno de los destinos que recibe mayor cantidad de turistas nacionales y extranjeros, así lo demuestran las tasas de ocupabilidad de 2019 que dejan al Cajón del Maipo entre los 3 lugares más visitados de la zona central en el año y entre los 10 primeros del país durante los fines de semana largos.

Y si hablamos de medio ambiente la relevancia del Cajón del Maipo es aún mayor. Tiene una abundante flora y fauna, con especies como el ciprés, frangeles, guayacanes y animales como el pato cortacorriente, peces nativos y es el hábitat de especies en categoría de conservación como el cóndor, el puma, la vizcacha y el guanaco, entre otras. Además, según el “Inventario de Glaciares de Chile” en la Biblioteca Nacional del Congreso de Chile del 2016, la cuenca alta del río Maipo cuenta con 647 glaciares y entre ellos se encuentra el área protegida Monumento Natural El Morado y los glaciares San Francisco y Morado.

La amenaza a destruir este entorno es el llamado a la consciencia de estos y otros deportistas. Felipe Cancino es instructor de montaña, deportista de trail running, activista y embajador de Patagonia. Desde pequeño ha sido visitante acérrimo de la zona y hace más de 6 años que vive en el lugar, o su “campo base”, como lo llama. A diario recorre los senderos entrenando, realizando expediciones y enseñando educación ambiental, una vida cotidiana que lo ha llevado a ser testigo de los impactos negativos del proyecto: “hay poblados que han sido rodeados con murallas y faenas que han intervenido los arroyos y napas subterráneas, impactando directamente la vegetación y el paisaje. Secuestrar el agua de la cordillera es un atentado a la vida de las personas que viven en estos lugares. Creo que la naturaleza y la vida como la conocemos hasta ahora se va a terminar con este proyecto. Como deportistas necesitamos de la naturaleza y sus elementos para desarrollar los deportes que practicamos”.

Tomás también es categórico sobre el peligro que representa el proyecto: “creo que el Cajón va a cambiar muchísimo, el turismo, el deporte y la cultura de la zona giran alrededor de los ríos y el caudal que tendrá el Maipo no va ser suficiente para practicar los deportes como rafting, kayak y otros”.

Tomar conciencia, tomar acción

Para estos deportistas la solución no es sencilla, pero tampoco imposible. Por eso, Fede señala que “como comunidad deportiva hay que sumarse al llamado a la acción que estamos haciendo con el documental, levantar el tema, informarse, apoyar las iniciativas y dar a conocer lo que está ocurriendo aquí”.

Ese es el primer paso, pero el camino es largo, tal como indica Felipe: “Tenemos que cambiar las reglas del juego y pensar que cualquier proyecto debe ser compatible con el desarrollo de la vida y las personas. Nuestro planeta y nuestro país no pueden seguir sacrificando la naturaleza de la manera que lo hemos venido haciendo. Ese es el desafío y la oportunidad. Hoy tenemos que ser más responsables que nunca de la manera que nos relacionamos con la naturaleza”.

El documental no solo es una producción que evidencia una problemática socioambiental, sino que además busca convocar a la comunidad deportiva y a la ciudadanía a sumarse a una causa que intenta defender uno de los últimos lugares salvajes de Santiago. Para ello, el llamado es a ingresar al sitio de Defiende Maipo (click aquí) y ser parte de la iniciativa que busca enviar un correo directamente a las autoridades chilenas para exigir justicia por el ecosistema del Maipo.