Antillanca y la magia del sur

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Fotos Claudio Vicuña. Txt Chopo D.

Esa semana en el sur estuvo muy buena, después del Sales Meeting de The North Face que se hizo en Pucón, estuvimos a punto de volvernos a Santiago junto con el grupo, pero el buen pronóstico del tiempo, sumado a que se nos venía el fin de semana largo del 12 nos hizo recapacitar, y quedarnos por algunos días más. No lo pensamos 2 veces y partimos rumbo a Osorno, al campo de C. Anguita que nos había dejado invitadísimos para que fuéramos a conocer, y de paso recorrer en las motos Antillanca y sus alrededores.

El Chico y su máquina

Llegamos de acuerdo al plan, y nos esperaban calurosamente con una rica parrilla, y la más buena onda del campo. Al día siguiente partimos con toda calma a conocer el lago Rupanco y sus alrededores, desde donde apreciábamos el volcán Puntiagudo en toda su magnitud. El chico nos mostró sus dotes de esquiador en el elemento líquido. Luego de un día de descanso, preparamos todo el equipo, y partimos temprano al día siguiente dirección Antillanca para descargar las motos y seguir rumbo al noreste.

El Puntiagudo

Chico y el corte

Después de un suave pero largo tramo de aproximación, llegamos a este lugar cara sur, oculto de los rayos directos del sol, que tenía buena pinta, o como se dice “un buen lejos”. De cerca la cosa no era muy diferente, al principio partía con una gran cornisa colgante, para dar paso a una sección de unos 200 mts de desnivel realmente impresionante, con una pendiente buena y continua, y con muchos pequeños obstáculos para elegir.

La calidad de la nieve no se podía creer, era nada más ni nada menos que nieve polvo, levemente compacta pero perfecta para lo que necesitábamos, y mejor que cualquier cosa que hayamos imaginado antes. Nos quedamos ahí la mayor parte del día, hasta que después de muchas bajadas decidimos que era hora de seguir explorando.

Chico A. y Claudio aprovachando el panorama de fondo, volcanes Puntiagudo y Osorno

Vimos otros lugares que merecían la pena investigar, pero la nieve húmeda a esas alturas de la tarde nos impidió seguir avanzando. Después de disfrutar la última luz del día partimos al campo, descargamos las motos, y seguimos viaje a Valdivia a celebrar el último y uno de los mejores días de la temporada.