
La eslovaca Ester Ledecká, una figura única en el deporte mundial, vuelve a sorprender con su ambicioso objetivo de competir en dos disciplinas completamente distintas en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026: Ski alpino y snowboard. Un reto complejo no solo por el nivel de exigencia física, sino porque ambas competencias están programadas el mismo día.
A sus 30 años, Ledecká sigue mostrando un nivel altisimo en ambas disciplinas. Esta temporada ha vuelto a subir al podio en las Copas del Mundo de skiy snowboard, confirmando que su talento y potencia siguen vigentes. En los recientes campeonatos mundiales de 2025, obtuvo una medalla de bronce en Ski alpino y sumó un oro y una plata en snowboard.

La hazaña de los JJOO de PyeongChang que cambió su carrera
Ledecká se convirtió en leyenda en PyeongChang 2018 al lograr lo impensado: ganó el oro en el Super-G de esquí alpino con el peto 26, contra todo pronóstico, y días después se coronó campeona olímpica en snowboard, en el Slalom Gigante Paralelo. Fue la primera persona en la historia de los Juegos Olímpicos en obtener medallas de oro en dos disciplinas diferentes, utilizando equipamiento y técnicas completamente distintas.
Una carrera contra el reloj (y el calendario)
De cara a Milán-Cortina 2026, su mayor obstáculo no es deportivo, sino logístico: las pruebas de descenso en skiy snowboard se realizarán el mismo día, lo que complica gravemente su participación doble. Según reveló en una conferencia en Praga, ya ha contactado a distintas autoridades del deporte internacional para intentar modificar el horario de al menos una de las competencias.
La Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) solo ha ofrecido pequeños ajustes en los horarios, descartando cambios de fecha. En respuesta, surgió una propuesta: el presidente de la FIS, Johan Eliasch —quien también es piloto— se ofreció a trasladarla en helicóptero entre Cortina y Livigno, las dos sedes de las pruebas. “Sería mi segundo heliski”, bromeó la atleta.
El desafío físico y mental de alternar disciplinas
Ledecká reconoce que cambiar de disciplina en tan poco tiempo es extremadamente demandante. “Es duro hacer un descenso y una hora más tarde aterrizar en otro lugar y clasificar en snowboard”, confesó. Usualmente necesita entre dos y tres días para adaptarse correctamente de un deporte al otro, algo que en los Juegos no será posible si no hay ajustes en el calendario.
Aun así, está decidida a intentarlo. “No quiero solo participar. Quiero estar en mi mejor nivel”, afirmó con claridad. El objetivo no es simbólico, sino competitivo: quiere volver a luchar por medallas en ambas disciplinas.

Un historial que avala su ambición
En ski alpino, Ledecká ha logrado más de diez podios en la Copa del Mundo, incluyendo cuatro victorias repartidas equitativamente entre Descenso y Super-G. En snowboard, ha sido todavía más dominante, con múltiples títulos mundiales y olímpicos. En 2025, obtuvo medallas en ambos campeonatos del mundo, lo que demuestra su vigencia.
Aunque la FIS y el Comité Olímpico Internacional (COI) han reiterado que reprogramar las pruebas sería “extremadamente complejo” por razones meteorológicas, logísticas y de equidad para otros atletas, Ledecká sigue presionando. En las próximas semanas, mantendrá conversaciones con Eliasch y con la nueva presidenta del COI, Kirsty Coventry.
Incluso sus rivales han manifestado apoyo a su causa. “Es una buena historia para todas”, comentó Ledecká, consciente del atractivo mediático que representa su gesta para la audiencia global.
¿Y si el helicóptero no despega?
Si las condiciones climáticas impiden el vuelo entre sedes, el plan alternativo es un viaje por carretera de seis horas. “Aunque podríamos hacerlo en cuatro si maneja mi madre”, dijo entre risas, mostrando su humor característico incluso frente a un reto colosal.
Con el reloj en marcha hacia Milán-Cortina 2026, el mundo observa con expectación. Ester Ledecká no solo quiere hacer historia otra vez, quiere redefinirla.








