Proyecto Piedra Parada: El impacto de la escalada en áreas naturales

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Durante noviembre la Dirección Regional de Acceso Panam en Argentina construyó 2 baños en el sector del Cañadón de la Buitrera en Piedra Parada. Un paraíso de roca y naturaleza que, como muchos sectores de escalada, cada temporada acumula los desechos humanos mal gestionados de sus miles de visitantes. Estos baños son una medida de emergencia que viene a subsanar la gran solución para este problema: más educación medioambiental y de las técnicas de bajo impacto para evacuar en la naturaleza.

Por Consuelo Morán

En el extenso valle del Río Chubut, se encuentra el Área Natural Protegida Piedra Parada: 132 hectáreas que, por su riqueza geológica, albergan uno de los sectores de escalada en roca más icónicos de América del Sur. Además de ser un paraíso para nosotr@s como escalador@s, el paisaje, su flora y fauna, y también el valor arqueológico del lugar, invitan a una gran variedad de visitantes cada temporada. Sin embargo, un problema (lamentablemente común en estos espacios) está afectando Piedra Parada: la gran acumulación de desechos humanos y basura en general que llegaron a impactar el ecosistema de este sector de la Patagonia Argentina.

La afluencia de escaladores y escaladoras aumentó cuando en 2012 se llevó a cabo el Petzl RockTrip en el lugar, evento que reunió a más de mil asistentes y gracias al cual se equiparon más de 200 rutas de escalada. Esteban Degregori, Director Regional de Acceso Panam en Argentina destaca que en los últimos 10 años Piedra Parada se posicionó como destino regional e internacional. “Esto llevó a que se produjera una masificación de los sectores de escalada, especialmente de los que tienen más sombra en verano”, agrega Esteban quien, junto al equipo de Acceso Panam internacional trabaja por la conservación de los espacios de montaña y escalada en Latinoamérica.

Cada vez que visitamos un sector de escalada generamos un impacto en ese territorio y ecosistema, siendo uno de los factores más dañinos los desechos humanos mal-gestionados. Esto se ve agravado cuando se trata de lugares que pasan por un boom de popularidad y, por ende, de visitantes que van a disfrutar de sus vías. Sin embargo, como escalador@s tenemos la responsabilidad de promover la protección de estos espacios naturales y preocuparnos de que el territorio que constantemente habitamos no se convierta en un basural. A la vez, necesitamos como comunidad educarnos para que nuestra visita a la montaña deje el menor rastro posible.

Lamentablemente, en lugares como Piedra Parada la acumulación de desechos tanto humanos y comunes son la mayor amenaza para el ecosistema del lugar. La descomposición de las heces y el papel higiénico es un proceso que toma tiempo y que requiere ciertas condiciones. El no utilizar técnicas de bajo impacto para liberar desechos en la montaña, significa un riesgo sanitario y ecológico al introducir patógenos y parásitos, dañando la flora y fauna autóctona de un ambiente natural que de un momento a otro comenzó a recibir miles de visitantes.

Fue así como surgió la idea, desde Acceso Panam Argentina de construir 2 baños en el área del Cañadón de la Buitrera antes de la temporada 2020 – 2021. Proyecto que se acaba de concluir gracias a la participación de 11 voluntari@s, la alianza junto con la ONG Do Good Shit y el apoyo de las autoridades responsables de la administración del Área Protegida Provincial Piedra Parada. Además se contó con el apoyo de las marcas comerciales argentinas Ansilta, Trown, Frontera Sur y Mix Pinturerías.

Los baños cuentan con un mecanismo de separación de sólidos y líquidos, para así lograr una óptima descomposición: se reducen los malos olores, la materia fecal se seca más rápido, dentro de otros beneficios que permiten reducir el impacto ambiental de los desechos humanos y mejorar la experiencia humana en el lugar. Cabe destacar que estos baños son para emergencias y que siempre será mejor utilizar los baños que se encuentran en los sectores de camping.

Resulta importante recalcar que los baños secos no son la panacea frente al manejo de desechos humanos en ambientes naturales. Esteban destaca que lo preferible sería no hacer estas intervenciones: “Si las personas conocieran las técnicas de bajo impacto para ir al baño en lugares naturales o si se llevaran sus residuos, no necesitaríamos construir estas estructuras”. Es necesario que como escaladores y escaladoras nos convirtamos en activistas y protectores de los espacios que visitamos, y que como comunidad entendamos la urgencia de educarnos sobre cómo impactar lo menos posible en nuestras visitas a la montaña.

La disposición a conservar aparece de forma más natural entre aquellos que disfrutan de la naturaleza. Son ellos -es decir, nosotros- los que tenemos la mayor responsabilidad en respeto, cuidado y educación. Y somos nosotros quienes debemos aprender, y enseñar a los demás, cómo y dónde cagar en el monte”. Kathleen Meyea en “Cómo cagar en el monte”.

 

Fotos por Alan Schwer.